UNFPA El Salvador

 

El UNFPA inició su trabajo en El Salvador desde 1973 en tres áreas de trabajo: educación en población, salud materno infantil, políticas y datos sociodemográficos, los cuales eran administrados por el PNUD. Fue en 1984 cuando se instaló la oficina del UNFPA y se iniciaron los ciclos de cooperación con las firmas de los Programas de País firmado con el gobierno de generic purchase viagra turno, manteniéndose las tres áreas de trabajo iniciales.

En 1994, en el marco de la reunión de Cairo, lo que se había venido manejando como salud materno infantil pasó a ser Salud Sexual y Reproductiva; educación en población cambió a educación de la sexualidad, género y advocacy; y lo que se trabajaba como datos sociodemográficos se convirtió en lo que es ahora Población y Desarrollo.

La oficina de UNFPA El Salvador se  basó  en  el  enfoque  “Unidos  en  la  acción” para  diseñar el actual programa, a desarrollarse de 2016 al 2020, el cual su elaboró mediante consultas con el Gobierno y con otros asociados estratégicos. Este nuevo programa aprovecha los logros anteriores y la experiencia adquirida en  consonancia con las prioridades nacionales, como  queda reflejado en  el  Plan Nacional de Desarrollo para el quinquenio 2014 -2019, el Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo (MANUD) 2016 -2020 y el plan estratégico del UNFPA para  el  período 2014 -2017.  El  programa  se  guiará  por  los  objetivos de desarrollo sostenible y la agenda para el desarrollo después de 2015.

 

UNFPA en América Latina y el Caribe

Contribuyendo a un mundo donde cada embarazo sea deseado

Pocas cosas tienen mayor impacto en la vida de una mujer que el número y espaciamiento de sus hijos. Desde hace décadas, múltiples acuerdos internacionales han afirmado el derecho de las personas de decidir libremente si quieren, o no, formar una familia, al igual que definir el número de hijos que quieren tener, y han propiciado los medios necesarios para lograr estos objetivos, tales como el acceso a servicios y suministros de calidad que les permitan ejercer este derecho.
 
El mayor acceso a métodos anticonceptivos seguros, asequibles y eficaces ha permitido más opciones y posibilidades de tomar decisiones responsables en temas de reproducción. El uso de métodos anticonceptivos también ha contribuido a mejorar la salud materna e infantil, previniendo embarazos no deseados o muy poco espaciados. La tasa de prevalencia de métodos anticonceptivos de cualquier tipo es de 74% para América Latina y de 61% para el Caribe.  El  uso de anticonceptivos modernos es de 67%. Se estima que la necesidad insatisfecha de planificación familiar promedia en un 10%.

La mortalidad materna se redujo un 40% en América Latina entre 1990 y 2013, y un 36% en el Caribe. Sin embargo, alrededor de 9.300 mujeres murieron por causas maternas en 2013. La razón de mortalidad materna en la región fue de 85 muertes por cada 100.000 nacidos vivos, lo que se considera "baja" entre las regiones en desarrollo. Al cumplir con la necesidad insatisfecha de planificación familiar voluntaria, sería posible reducir el número de muertes, maternas en casi un tercio. Esto tendría un gran beneficio en la región, dado que, al incrementar las opciones anticonceptivas como parte de los cuidados básicos en salud, se disminuye el número de embarazos no planificados.

UNFPA apoya en la creación de familias saludables

  • ​Capacitando a los proveedores de la salud para ofrecer servicios de planificación familiar de calidad
     
  • Suministrando anticonceptivos en situaciones de emergencia
     
  • Garantizando una atención médica en salud reproductiva adaptada para las y los jóvenes
     
  • Ofreciendo orientación y opciones a mujeres que desean evitar o retrasar el embarazo
     
  • Educando a los hombres sobre los beneficios del espaciamiento de los nacimientos

Cada parto sea seguro

El riesgo de una mujer de morir en algún momento de su vida por una causa materna en América Latina es de 1 en 570 y en el Caribe, 1 de cada 220. Sabemos cómo salvar a casi todas las mujeres que mueren dando vida. El primer paso es garantizar que puedan planear sus embarazos y espaciar sus partos. También es crucial la atención calificada en el alumbramiento, a través del acceso a cuidados obstétricos de emergencia y del uso de suministros esenciales. En América Latina y el Caribe el 93.7% de los partos son atendidos institucionalmente, y se calcula que el 95% de las embarazadas recibieron asistencia prenatal.

A pesar de que las cifras están disminuyendo, las enfermedades preexistentes están cambiando el perfil de la mortalidad materna en el mundo. Uno  de cada cuatro decesos se debe a condiciones de salud como la diabetes, el VIH, la malaria y la obesidad, cuyos impactos pueden ser agravados por el embarazo, siendo la causa de un 28% de las muertes maternas a nivel mundial, seguido por las hemorragias.

La mortalidad materna en América Latina y el Caribe, es la primera causa de muerte entre  mujeres adolescentes entre 15 y 19 años,  y el riesgo de morir durante el primer año de vida, es también mayor cuando la madre es adolescente. En la región se observa un considerable número de abortos inseguros. Quizás, el mayor desafío para reducir la muerte y discapacidad materna sea encontrar la manera de llegar a todas las mujeres, principalmente a aquellas en situación de pobreza, en las áreas más remotas, o en contextos de desastres naturales o causados por el hombre. Para lograr estos propósitos se requiere reforzar los sistemas de salud.

UNFPA trabaja en mejorar la salud materna

  • Capacitando a parteras y proveedores de salud
     
  • Suministrando botiquines para partos asépticos en situaciones de emergencia
     
  • Reforzando la atención obstétrica de emergencia
     
  • Garantizando suministros confiables de medicamentos y equipamiento esenciales
     
  • Apoyando el espaciamiento de los nacimientos
     
  • Y cada persona joven alcance su pleno desarrollo

Las personas menores de 25 años constituyen el 43 por ciento de la población mundial. En América Latina y el Caribe se estima una población de 140 millones de gente joven, entre 15 y 29 años. Varios países están pasando por un período de afluencia de adolescentes y jóvenes, llamado período del “bono demográfico”; situación  que hace un llamado a los tomadores de decisiones  y planificadores, a pensar en intervenciones que puedan potenciar las capacidades de la gente joven con programas de mejora en el acceso a empleo decente, educación y servicios de salud, particularmente de salud sexual y reproductiva.

UNFPA América Latina y el Caribe lucha por los derechos de las y los jóvenes, incluyendo el derecho a acceder a información confiable y a servicios relacionados con la sexualidad y a la salud reproductiva. Empoderados con conocimientos y capacidades para protegerse a sí mismos y a tomar decisiones informadas, las y los jóvenes pueden desarrollar todo su potencial y a contribuir con procesos de transformación económica y social.

La organización tiene como meta impulsar, mediante la incidencia técnica y política, la inversión en las oportunidades que permitan a adolescentes y jóvenes desarrollar los conocimientos, competencias y resiliencia necesarias para una vida saludable, productiva y plena.

Invertir en los jóvenes, especialmente en las mujeres adolescentes, es una de las inversiones más inteligentes que un país puede realizar. Como padres, maestros y líderes de la próxima generación, las y los jóvenes pueden ayudar a romper el ciclo de pobreza, fortaleciendo el tejido social y creando un futuro sostenible.

UNFPA aboga por el bienestar de la juventud

  • ​Promoviendo los derechos humanos de las y los adolescentes
     
  • Previniendo la infección del VIH
     
  • Involucrando a la juventud en decisiones que les afectan
     
  • Apoyando la educación sexual integral de acuerdo a la edad
     
  • Creando espacios seguros para las niñas adolescentes
     
  • Propiciando la cero tolerancia a la violencia contra la niñas y mujeres
     
  • Promoviendo el liderazgo juvenil
     
  • Cómo Trabajamos

El UNFPA trabaja para mejorar las vidas de las personas en más de 150 países del mundo, en los cuales se concentra el 80 por ciento de la población mundial. En América Latina y el Caribe contamos con oficinas en 30 países.

UNFPA actúa como un catalizador para el progreso trabajando con los gobiernos y en estrecha colaboración con otras agencias de las Naciones Unidas, con la sociedad civil, academia, organizaciones basadas en la fe y el sector privado. Hacemos una diferencia real en las vidas de millones de personas, especialmente en aquellas en situaciones de mayor vulnerabilidad.

Nuestra Oficina Regional en la ciudad de Panamá, Panamá y Subregional en Kingston, Jamaica, le brindan el apoyo estratégico y asesoría técnica a las Oficinas de País; ofrecemos cooperación técnica, capacitación y apoyo para empoderar a nuestros socios y colegas en el terreno para asegurar que la salud  y los derechos reproductivos de las mujeres y  de las personas jóvenes estén ubicados en el centro mismo del desarrollo.

Para este fin apoyamos la generación y utilización de  datos de población para mejorar la toma de decisiones en la planificación pública. Brindamos asistencia técnica para ampliar las oportunidades de acción de los países, también asesoramos sobre políticas y fortalecemos las capacidades nacionales.

El UNFPA está abocado a resolver hoy los desafíos del mañana. Ayudamos a los países a utilizar los datos sobre su población para evaluar y anticipar sus necesidades, así como para monitorear los avances y las brechas en el cumplimiento de nuestras promesas.